Desde el momento en que la industria desarrolla diversos productos químicos, con el fin de mejorar algunas propiedades de los hormigones y morteros, se presenta la necesidad de desarrollar unas instalaciones que permitan realizar el proceso de una forma segura y fiable, los dosificadores de aditivo.
En los primeros tiempos no había criterios comunes de cómo realizar la dosificación y cada empresa resolvía su situación de forma más o menos efectiva .
Conocemos, desde la utilización totalmente manual de una vasija de medida, hasta sofisticadas y costosas instalaciones más propias de una fábrica de proceso químico .
Según nuestra experiencia, es a partir de principios de los años ochenta, cuando en nuestro país hay una verdadera expansión en la utilización de aditivos en hormigones y morteros.
Debido a la dificultad de introducir novedosos productos químicos, y demostrar su utilidad y fácil aplicación , los fabricantes de aditivos comercializan sus productos ofreciendo al cliente también la instalación para su dosificación. Esta tendencia ha seguido hasta nuestros días, compitiendo entre ellos por ofrecer las mejores y más actualizados dosificadores.
Todavía son muy pocos los fabricantes de hormigones, morteros ó prefabricados que opten por adquirir por su cuenta el dosificador de aditivos.
Nuestra empresa ha sido en España la primera, que de forma externa, sin estar ligada a ningún grupo o fabricante de productos químicos ha ofrecido dosificadores para estos procesos concretos.
La experiencia y el desarrollo tecnológico acumulado en estos años, nos permite presentar unos dosificadores de primera línea, que se empiezan a exportar, con resultados positivos.
NORMALIZACIÓN.-
No existe una normativa clara sobre las características que debe reunir una instalación de dosificación. Unicamente en los artículos nº 29 y 69 de la norma E.H.E expone unas recomendaciones de carácter general :
29.1 Los aditivos se transportarán y almacenarán de manera que sus propiedades no se vean afectadas por factores químicos ó físicos (heladas, altas temperaturas, etc.)
69.2.2. Los aditivos líquidos y los pulverulentos diluidos en agua se deben almacenar en depósitos protegidos de la helada y que dispongan de elementos agitadores para mantener los sólidos en suspensión.
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69.2.3. Los dosificadores de aditivos estarán diseñados y marcados de tal forma que se pueda medir con claridad la cantidad de aditivo correspondiente a 50 kilogramos de cemento.
Se recomienda utilizar un dosificador diferente para cada aditivo. En caso contrario, antes de hacer el cambio de aditivo deberá limpiarse el dosificador, excepto en el caso de que los diferentes aditivos sean compatibles entre sí.
69.2.4. Los aditivos pulverulentos deberán ser medidos en peso y los aditivos líquidos ó en pasta en peso ó en volumen. En ambos casos la tolerancia será de ± 5% del peso ó volumen requeridos.
Según este texto, cualquier sistema elegido para dosificar aditivos es adecuado, por peso o por volumen en el caso de líquidos y exclusivamente por peso en caso de pulverulentos.
Cualquier equipo del mercado cumple sobradamente las exigencias de precisión dictadas por la norma.
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